Joaquín Dicenta

Un divorcio

Leído por Alba
Hacía un mes de su matrimonio... ¡Cuánto se quisieron de novios! ¡Qué deliciosa pareja formaban despu&eacut…

Libertad

Leído por Alba
Gateando por el tronco del árbol subió Manolo hasta las ramas. Una vez en ellas, no sin riesgo de desnucarse, ganó la m…

Le epopeya de una zíngara

Leído por Alba
El sol caía a plomo sobre la ancha carretera, uno de esos caminos oficiales de Castilla en cuyas lindes busca inútilmente el v…

Todo en nada

Leído por Alba
VI Decía así la carta: «Me consideraba más fuerte; más honrada también. ¡Necia! Bastó …

El nido de gorriones

Leído por Alba 5
Ancho, huesoso, atlético, con los hombros robustos, las piernas fuertes y el cuerpo encorvado por la edad, era el tío Roque un…

Un triunfo más

Leído por Alba
Fue una verdadera desgracia para la condesa el fallecimiento de su marido. Eran tan felices, formaban tan encantadora pareja, el uno con su …

La desdicha de Juan

Leído por Alba 4.5
Con las manos en el bolsillo del pantalón, el cabello fosco, erizada la barba y los ojos brillantes, paseaba Juan por el jardí…

El cojito

Leído por Alba
El transeúnte paró frente al chiquillo, que, hecho tres dobleces contra el quicio del portalón, se dibujaba bajo un ray…

La casa quemada

Leído por Alba
II El negocio era provechoso y merecía la pena de emprenderlo, aunque ello significara un año de separación. Al cabo de…

Un idilio en una jaula

Leído por Alba 4.5
Ella era una muchacha rubia, muy rubia, verdadero tipo de soñadora, con los ojos azules, el cutis pálido y los labios entreabi…

Madroño

Leído por Alba
I Por una vereda que atravesaba el agostado campo de trigo venían, camino de Madrid, Curro y Madroño, dos amigos inseparables,…