Miguel Hernández

Miguel Hernández, nacido en 1910 en Orihuela, España, es uno de los poetas más destacados del siglo XX en lengua española. Su vida estuvo marcada por la pasión por la poesía y la lucha social, lo que lo llevó a convertirse en una voz prominente durante la Guerra Civil Española. A pesar de enfrentar la adversidad y la represión tras la guerra, Hernández dejó un legado literario que resuena con temas de amor, sufrimiento y la lucha por la libertad.

A lo largo de su carrera, escribió obras que capturan la esencia de su tiempo y sus experiencias personales. Desde sus primeros poemas hasta sus obras más elaboradas, cada palabra refleja una profunda sensibilidad y una conexión con la humanidad. Te invitamos a explorar su trabajo en esta aplicación, donde podrás sumergirte en la belleza y la profundidad de su poesía. ¡Descubre la voz única de Miguel Hernández y déjate inspirar por su legado!

Troncos de soledad

Leído por Alba


Miguel Hernández



Troncos de soledad, barrancos de tristeza  donde rompo a llorar Tus ojos se me van de mis ojos y vuelven de…

En el fondo del hombre

Leído por Alba


Miguel Hernández



En el fondo del hombre, agua removida . En el agua más clara, quiero ver la vida. En el fondo del hombre, agua …

Llegó con tres heridas

Leído por Alba


Miguel Hernández



LLegó con tres heridas: la del amor la de la muerte la de la vida. Con tres heridas viene: la de la vida …

Tus cartas son un vino

Leído por Alba


Miguel Hernández



A mi gran Josefina adorada Tus cartas son un vino  que me trastorna y son  el único alimento para m…

El silbo del dale

Leído por Alba


Miguel Hernández



Dale al aspa, molino, hasta nevar el trigo. Dale a la piedra, agua, hasta ponerla mansa. Dale al molino, aire,…

Mis ojos sin tus ojos

Leído por Alba


Miguel Hernández



Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos, que son dos hormigueros solitarios y son mis manos sin las tuyas, varios intratables …

Desde que el alba

Leído por Alba


Miguel Hernández



Desde que el alba quiso ser alba, toda eres madre. Quiso la luna profundamente llena. En tu dolor lunar he visto dos mujeres, …

Un hogar en el árbol

Leído por Alba


Miguel Hernández



Un día Nita vio un nido en el árbol que había junto a su ventana. -¡Toñito! -dijo a su hermano-. Se ve un …

Besarse mujer

Leído por Alba


Miguel Hernández



Besarse, mujer, al sol, es besarnos en toda la vida. Ascienden los labios eléctricamente vibrante…

Una querencia

Leído por Alba


Miguel Hernández



Una querencia tengo por tu acento,  una apetencia por tu compañía  y una dolencia de melancolía&n…

Cerca del agua te quiero llevar

Leído por Alba


Miguel Hernández



Cerca del agua te quiero llevar porque tu arrullo trascienda del mar. Cerca del agua te quiero tener porque te aliente su v&iacu…

Llueve

Leído por Alba


Miguel Hernández



Llueve. Los ojos se ahondan buscando tus ojos: esos dos ojos que se alejaron a la sombra cuenca adentro. Mirada con …

El sol, la rosa y el niño

Leído por Alba


Miguel Hernández



El sol, la rosa y el niño flores de un día nacieron. Los de cada día son soles, flores, niños …

No quiso ser

Leído por Alba


Miguel Hernández



No conoció el encuentro  del hombre y la mujer.  El amoroso vello  no pudo florecer. Detuvo sus sent…

Querer

Leído por Alba


Miguel Hernández



Querer, querer, querer, esa fue mi corona:  Esa es. Entre las fatalidades que somos tú y yo, é…

Fue una alegría

Leído por Alba


Miguel Hernández



Fue una alegría de una sola vez, de esas que no son nunca más iguales. El corazón, lleno de historias trist…

El conejito

Leído por Alba


Miguel Hernández



A un conejito se le ocurrió echar a correr. Corría y corría, y no dejaba de correr. Corría tanto que pronto se e…

Tus ojos

Leído por Alba


Miguel Hernández



Tus ojos parecen  agua removida. ¿Qué son? Tus ojos parecen  el agua más turbia  de …

Dime

Leído por Alba


Miguel Hernández



Dime desde allá abajo la palabra te quiero. ¿Hablas bajo la tierra? Hablas como el silencio. ¿Quieres bajo la tie…

Silbo de las ligaduras

Leído por Alba


Miguel Hernández



¿Cuándo dejarás, yegua el rigor de la rienda? ¿Cuándo, pájaro pinto,  a picotaz…

Silbo de la llaga perfecta

Leído por Alba


Miguel Hernández



Abreme, amor, la puerta de la llaga perfecta. Abre, amor mío, abre  la puerta de mi sangre. Abre, pa…