Audiolibros LibriVox
La Nariz de un notario
Maese Alfredo L'Ambert, antes de recibir el golpe fatal que le obligó a cambiar de narices, era sin duda alguna el notario más…
La misa de las ánimas
Pues eran un padre y una madre y ambos eran muy pobres y tenían tres hijos pequeños. Pero es que, además de ser tan pob…
El cofre del Cid
A Lucas T. Gibbes
Cuando la crisis era más terrible en Eukaria, la gran ciudad del nuevo Continente, el Rey de las Finanza…
Chac Mool
Hace poco tiempo, Filiberto murió ahogado en Acapulco. Sucedió en Semana Santa. Aunque había sido despedido de su empl…
La española inglesa
La Tierra de Todos
Vicente Blasco Ibáñez escribe y publica “La tierra de todos” en 1922. Es una novela en la que narra su experiencia como colono…
La comedia de las equivocaciones
La vida y la muerte
Soliloquio de un solterón
Me miro el dedo gordo del pie, y gozo.
Gozo porque nadie me molesta. Igual que una tortuga, a la mañana, saco la cabeza debajo la cap…
Los gnomos de Gnu
Había una vez en la tierra un emperador muy poderoso que quería descubrir nuevos territorios a toda costa. Como era el tiempo…
Romancero Gitano
Federico García Lorca, poeta, dramaturgo y prosista español, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura es…
El Principito
El Principito (en francés Le Petit Prince), publicado en 1943, es la novela más famosa del aviador francés Antoine de S…
Meter al diablo en el infierno
Alibech se hace ermitaña, y el monje Rústico la enseña a meter al diablo en el infierno, después, llevada de all…
El sencillo Don Rafael
Sentía resbalar las horas, hueras, aéreas, deslizándose sobre el recuerdo muerto de aquel amor de antaño. Muy le…
Las bodas de Caná
Cuentos de terror latinoamericanos
El cuento latinoamericano a menudo es relegado fuera del ámbito del relato de terror, y aún del cuento fantástico, cuan…
Como Pudistes
El amigo debe ser como la sangre, que acude pronto a la herida sin esperar a que le llamen.
Los zapatos rojos
Érase una vez una niña muy linda y delicada, pero tan pobre, que en verano andaba siempre descalza, y en invierno tenía…
Los muchachos
-¡Volodia ha llegado! -gritó alguien en el patio.
-¡El niño Volodia ha llegado! -repitió la criada Natalia …
Anoche cuando dormía
Anoche cuando dormía
soñé ¡bendita ilusión!
que una fontana fluía
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