Poesía
Dícenme Don Jerónimo
Dícenme, don Jerónimo que dices
Que me pones los cuernos con Ginesa;
Yo digo que me pones cama y mesa, …
Con la primavera
Con la primavera
Viene la canción,
La tristeza dulce
Y el galante amor.
Con la primavera
…
Ausencia
Poema narrado.
Aquella tarde
Aquella tarde, al decirle
que me alejaba del pueblo,
me miró triste, muy triste,
vagamente sonriendo.
Me dij…
Canción del oro
Aquel día, un harapiento, por las trazas un mendigo, tal vez un peregrino, quizá un poeta, llegó, bajo la sombra …
Hija del viento
Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
A carencias,
A llanto.
Pero tú alimentas al miedo
…
La madre triste
Duerme, duerme, dueño mío,
sin zozobra, sin temor,
aunque no se duerma mi alma,
aunque no descanse yo.
Duerm…
Para vivir no quiero
Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!
Quítate y…
A un sabio
Tú de la ciencia a la región te alzaste
y sus hondos arcanos descubriste:
te contemplaste grande y te engreí…
El diamante de la inquietud
Dirás, acaso, que el fantasma me venció en toda la línea.
No, amigo: ¡Yo vencí al fantasma!
¡Le venc…
Un retrato de Watteau
Estáis en los misterios de un tocador. Estáis viendo ese brazo de ninfa, esas manos diminutas que empolvan el haz de rizos …
Lejanía
Mi ser henchido de barcos blancos.
Mi ser reventando sentires.
Toda yo bajo las reminiscencias de tus ojos.
Quiero destrui…
Resignación
¡Sin lágrimas, sin quejas,
sin decirlas adiós, sin un sollozo!
cumplamos hasta lo último. . . la suerte
nos trajo…
La rebanadita de pan
Ya sentado a su mesita
Basilio para cenar,
en su cuarto, sin llamar,
entrósele una visita.
Era una bella señ…
La ciudad
Un joven músico, mirando fijamente a la lejanía con sus ojos negros, decía en voz queda:
—La música que yo quisi…
L'obscurité des eaux
Escucho resonar el agua que cae en mi sueño.
Las palabras caen como el agua, yo caigo. Dibujo
En mis ojos la forma de mis…
Heráclito, Demócrito y Minos
Se cuenta que llevaron.
de Plutón los ministros,
a Heráclito y Demócrito,
al tribunal de Minos.
…
La alfombra voladora
Enamorados caminaban sobre una alfombra de pétalos,
tan suave que una nube del mismo color
comparándola con esa alfombra
hubi…
El oro
Una mañana que el sol surgía del abismo y se lanzaba al espacio, un vaivén de su carro flamígero lo hizo rozar…
Invernal
Noche. Este viento vagabundo lleva
Las alas ateridas
Y heladas.
El gran Andes
Yergue al inmenso azul su blanca cima.
La nieve cae en c…