Poesía
Talismán
¡Oh Fausto! Yo he sentido que se agita
en mi ser la tiniebla de tu hastío;
¿dónde est&aac…
Conciencia plena
Tú me llevas, conciencia plena, deseante dios,
por todo el mundo.
En este mar tercero,
casi oigo tu voz;
tu v…
Continuidad
No nombrar las cosas por sus nombres. Las cosas tienen bordes dentados, vegetación lujuriosa. Pero quién habla en la habitaci&…
Al nacimiento de Cristo
Repastaban sus ganados
a las espaldas de un monte
de la torre de Belén
los soñolientos pas…
Amor empieza por desasosiego
Amor empieza por desasosiego,
solicitud, ardores y desvelos;
crece con riesgos, lances y recelos;
susténtase de lla…
Alma callejera
No puedo dormir; mi alma se sale de mi cuerpo y se va a la calle semi-oscura y húmeda, donde los faroles de gas parecen jaulas aburri…
Una hoja de hierba
Creo que una hoja de hierba, no es menos
que el día de trabajo de las estrellas,
y que una hormiga es perfect…
Historia de un mirlo blanco
Busqué en un primer momento a mis padres por todos los jardines de los alrededores, pero fue en vano; sin duda se habían refug…
1910
Aquellos ojos míos de mil novecientos diez
no vieron enterrar a los muertos,
ni la feria de ceniza del que ll…
Nada resta de tí
Nada resta de ti…, te hundió el abismo…,
te tragaron los monstruos de los mares…
No quedan en los fúnebres lugares…
Granada, Poema Oriental
En este hermoso libro se cuenta una leyenda ... sobre un rey y los destinos que "Dios" tuvo para el, el encuentro con un án…
El amor que calla
Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
pero te amo y mi amor no se confía
a es…
Los esquifes
Mira—me dijo el Espíritu cuando hubimos trepado a la áspera roca desde la cual se dominaba el maravilloso paisaje—: ¿…
A su retrato
Soneto CXLV
(Procura desmentir los elogios que a un retrato de
la poetisa inscribió la verdad, que …
Poema III
Sólo la sed
El silencio
Ningún encuentro.
Cuídate de mí, amor mío
Cuídate …
Tus ojos
Tus ojos parecen
agua removida.
¿Qué son?
Tus ojos parecen
el agua más turbia
de …
El intruso
Amor, la noche estaba trágica y sollozante
Cuando tu llave de oro cantó en mi cerradura;
Luego, la puerta abierta …
Reir Llorando
Poema de tristezas sin cura
El último canto
Se sintió Frank mejor, y tomó la caja en que dormía su violin crispado de frío. Desde la bohardilla se ve&iacut…
Los amigos?
Te encontrarás mañana, si dejas de ser niño,
amigos que protesten de su amistad leal;
tendrás acaso …