Crítica Literaria
El cerdito
La señora estaba siempre vestida de negro y arrastraba sonriente el reumatismo del dormitorio a la sala. Otras habitaciones no hab&i…
El crimen de Julián Ensor
Julián Ensor, lo mismo que el señor Parent y que Epíseopo, era un cobarde incapaz de intentar nada en contra de la mu…
Trenzas
Porque día tras día los orgullosos humanos que ahora somos tendemos a desprendemos de nuestro limbo inicial, es que las mujere…
Un obispo en el atolladero
Resulta bastante curiosa la idea que algunas personas piadosas tienen de los juramentos. Creen que ciertas letras del alfabeto, ordenadas de…
Metamorfosis
Era un cautivo beso enamorado
de una mano de nieve, que tenía
la apariencia de un lirio desmayado
y el palpitar de …
Estrella
Fue una hermosa niña a quien hace tres años inscribieron en el registro civil con tan precioso nombre; sobre su blanca frente…
Hojas secas
Fue en la soledad mística de un jardín: el viejo jardín del Luxemburgo, poblado de leyenda y de sueños rom&aac…
Primavera triste
El viejo Tòfol y la chicuela vivían esclavos de su huerto, fatigado por una incesante producción.
Eran dos &a…
Bienvenido, Bob
Es seguro que cada día estará más viejo, más lejos del tiempo en que se llamaba Bob, del pelo rubio colgando en …
Las almas hermanas
Hace algunos años llamaban la atención en la poética ciudad de los Cármenes, dos preciosas jóvenes de 18…
La enemistad de las cosas
Arqueó su boca al bajar los ojos sobre la tricota azul que llevaba puesta. Desde hacía días, una aprensión inme…
El último canto
Se sintió Frank mejor, y tomó la caja en que dormía su violin crispado de frío. Desde la bohardilla se ve&iacut…
El beso
Antonio Pujía eligió, al azar, uno de los bloques de mármol de Carrara que había ido comprando a lo largo de los…
Los ojos sombríos
Después de las primeras semanas de romper con Elena, una noche no pude evitar asistir a un baile. Hallábame hacía largo…
Memorias de un cortesano
En estas "Memorias de un cortesano de 1815" (segunda entrega de la segunda serie de Episodios Nacionales), Benito Pérez Gal…
La niña martir
No se trata de alguna de esas criaturas cuyas desdichas alborotan de repente a la prensa; de esas que recoge la policía en las calles…
La mujer
Paulina pasó en el confesonario media hora muy grata. Conforme iba desprendiendo los pesados frutos del pecado, el árbol ali…
Historia de un mirlo blanco
Busqué en un primer momento a mis padres por todos los jardines de los alrededores, pero fue en vano; sin duda se habían refug…
El lago encantado
Para el ministro de México en España,
Don Juan A. de Béisteoui
Mi amigo, que ama apasionadamente la natural…
Bonifacio
Bonifacio vivió buscándose y murió sin haberse hallado; como el barón del cuento, creía que tirá…