Crítica Literaria
Volverla a ver
AL asomarme al balcón del hotel, estrenando la luz de la mañana, a aquel balcón que dominaba el caserío y el…
El automóvil
Audaz, raudo y glorioso hendía un automóvil la soledad y el silencio de los campos. Íbamos en él amigos buenos, …
El ahogado
Sebastián dejó el montón de redes sobre el cual estaba sentado y se acercó al barquichuelo. Una vez junto a &eac…
La muerte del recuerdo
Sentado cerca de la lumbre, perezosamente envuelto en su pelliza, el viejo senador contemplaba cómo caía la nieve en el jard&…
La experiencia
Tomás Barrientos era persona de juicio y de prudencia. Nunca tomaba resolución alguna sin meditarla largo rato y sin pesar ant…
Muerte del cabo Cheo López
Perdóneme, don Pedro… Claro que esta no es manera de presentarme… Pero, le diré… ¿Cómo podría explicarle…
El primer milagro
La tarde va declinando; se filtran los postreros destellos de sol por el angosto ventanito del sótano. Todo está en silencio.…
Biografía breve
Francisco Gómez de Quevedo y Santibáñez Villegas, más conocido como Francisco de Quevedo, nació en Madrid…
El Hombrecito Del Azulejo
La prosa de Manuel Mujica Láinez es fluida y culta, de sabor algo arcaico y preciosista; rehuye la palabra demasiado común, si…
El conde Lucanor
En el nombre de Dios: amén. Entre las muchas cosas extrañas y maravillosas que hizo Dios Nuestro Señor, hay una que lla…
Noche blanca
No hay en nuestra casa más que un lecho, demasiado ancho para ti, un poco estrecho para nosotros dos. Es casto, blanco del todo, des…
Como el pez en el agua
Llaman en Andalucía tener asaúra a una cosa que no es precisamente tener asadura, aunque algo se le parezca. Que ¿qu&ea…
Conciencias cansadas
Salí del teatro, disgustado, triste, con el cerebro lleno de ideas negras. Tanta grosería, tanta bestialidad, me molestaban. M…
Hoja de otoño
Leve como una virgen de las que ilustran los márgenes de los viejos misales, pasas con la gravedad de tus treinta años, dejand…
El zapato
Cuando oigo decir que el amor es felicidad, siento tentaciones de responder inmediatamente: «Sí, con tal que no anden por medio…
El extranjero
"Dime, hombre enigmático, ¿a quién amas tú más? ¿A tu padre, a tu madre, a tu hermana, a tu h…
Muerto y resucitado
Confieso que cuando leí en el Boletín de los Ejércitos que yo había muerto en el campo de batalla, en uno de a…
La despedida
A través de los cristales de la puerta del departamento y de la ventana del pasillo, el cinemático paisaje era una superficie…
Viaje alrededor del porvenir
A eso de las dos de la mañana despertó el administrador en un sobresalto. Tocó el botón de la luz y alumbr&oacu…
Una mentira
Volvió a su casa ya en la madrugada.
Metió cautelosamente el llavín en la cerradura, con miedo de que ella pudiese esta…