Crítica Literaria
Entre la vida y la historia
La noticia prudujo inusitado alborozo en la dilatada
familia de Gaytán Jaúregui, una familia gue no cabí…
El diamante de la inquietud
Dirás, acaso, que el fantasma me venció en toda la línea.
No, amigo: ¡Yo vencí al fantasma!
¡Le venc…
Las cerezas
A Rubén Darío
Cuando yo sumaba apenas trece años, ya la adolescencia había ceñido a la blanca frente de m…
La ciudad
Un joven músico, mirando fijamente a la lejanía con sus ojos negros, decía en voz queda:
—La música que yo quisi…
El republicano y los Reyes Magos
Como su padre había sido también republicano y racionalista, le había puesto por nombre Sócrates. Él, a …
El rey Baltasar
Don Baltasar Miajas llevaba de empleado en una oficina de Madrid más de veinte años; primero había tenido ocho mil re…
Un desafio
Probablemente, Jacob Shwarb no pensaba hacer nada malo. Quizá tan solo volar con dinamita el mundo entero. Pero sería un error…
Vida loca
Fermín había sido siempre de carácter raro. Se le veía en silencio vagar largas horas por el campo, solo y sin o…
Las islas nuevas
Al cuarto día, la neblina descuelga a lo largo de la pampa sus telones de algodón y silencia; sofoca y acorta el ruido de las …
Amnesia
Volvimos a nuestro rinconcito campestre, a nuestra quinta llena de árboles y flores, y en el momento en que el ama ponía a C…
El genio de la especie
Doctor, doctor, soy feliz! El médico, de pie ante el lecho del enfermo, se llevó un dedo a la boca, en actitud de imponerle si…
La tercera orilla del río
Nuestro padre era hombre cumplidor, de orden, positivo; y así había sido desde muy joven, incluso desde niño, seg&uacu…
El agricultor modelo
El combate parecía terminado cuando una última bala, una bala perdida, impactó en la pierna derecha de Fabricien. Se vi…
El fusilado
¡Cuánto tiempo llevábamos a caballo! ¡Al principio éramos un ejército; ahora sumábamos unos c…
El árbol
A Nina Anguita, gran artista,
mágica amiga que supo dar vida y realidad
a mi árbol imaginado; dedico el
cuento que, sin saber…
Dos cenas
-Hoy es un día muy señalado y una noche en que no se debe cenar solo -dijo Rosálbez, el banquero, a su amigo el joven c…
El acomodador
Apenas había dejado la adolescencia me fui a vivir a una ciudad grande. Su centro —donde todo el mundo se movía apurado entre…
Suicidio frustrado
Cuando el afamado médico estaba haciendo la digestión de la comida, vinieron a reclamar su auxilio para un caso verdaderamen…
La inscripción del Faro de Alejandría
El primero y más grande de los Tolomeos se propuso levantar, en la isla que tiene a su frente Alejandría, alta y soberbia …
El suceso del día
Celso Ruiz, la prudencia misma, ¿cómo ha podido provocar al caballero Alberti, duelista célebre, tirador maravilloso q…