Crítica Literaria
El profesor suplente
Hacia el atardecer, cuando Matías y su mujer sorbían un triste té y se quejaban de la miseria de la clase media, de la…
La libertad
A Rómulo Farrera
Ramírez sale de su casa con dirección al taller.
El airecillo fresco le picotea el rostro y le to…
La bella alma de Don Damián
Don Damián entró en la inconsciencia rápidamente, a compás con la fiebre que iba subiendo por encima de treinta …
Solo
Fresnedo dormía profundamente su siesta acostumbrada. Al lado del diván estaba el velador maqueado, manchado de ceniza de ciga…
Un adulterio
Cuando el tísico llegó malhumorado a su vivienda mandó llamar al intendente.
Después de contarle su aventura le…
Una tarde de domingo
Eugenio Karl salió aquella tarde de domingo a la calle, diciéndose: “Es casi seguro que hoy me va a ocurrir un suceso extra&nt…
Lo que es la Navidad a medida que envejecemos
Hubo un tiempo en el que, para la mayoría de nosotros, el día de Navidad envolvía nuestro limitado mundo como un anill…
Historia vulgar
La quiso un poeta; la quiso mucho y largos meses distrajo su esperanza en los linderos del jardín donde mariposeaba la niña.
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El rival
Tenía los ojos, más bien dicho las pupilas, cuadradas, la boca triangular, una sola ceja para los dos ojos, una desviaci&oacu…
El túnel
Un lago, sereno y azul, en el marco profundo de las montañas, coronadas de nieves perpetuas; el encaje obscuro de los jardines descie…
La inmortal
Ama a tu prójimo como te
amas a ti mismo. — Jesús.
Aquí salgo del seno profícuo
de la có…
El gato
Muchas cosas desagradables se pueden decir o imaginar de John. Pero nunca le sospeché una mentira; tenía demasiado desprecio …
Sueños
La comida, una comida de amigos, había terminado. Eran cinco: un escritor, un médico y tres célibes ricos, sin profesi&…
La médica
Era D. Narciso un enfermo de mucho cuidado; entendámonos, porque la frase es de doble sentido. No digo que estuviera enfermo de mucho…
Un pesimista
Reclinado en un banco de hierro, el más solitario del paseo, meditaba Tiburcio, procurando desenredar la maraña de sus cavila…
La conjuración de las palabras
Érase un gran edificio llamado Diccionario de la Lengua Castellana, de tamaño tan colosal y fuera de medida, que, al deci…
El meditador y el esclavo
... Pasó que, huésped en una casa de campo de Megara, un prófugo de Atenas, acusado de haber pretendido llevarse bajo…
La flor de la salud
No lo dude usted -declaró el médico, afirmándose las gafas con el pulgar y el anular de la abierta mano izquierda. - He…
Leyenda china
Esto se cuenta acerca de Meng Hsie.
Cuando supo que últimamente los artistas jóvenes se ejercitaban en colocarse cabeza abajo,…
El Hambre
La prosa de Manuel Mujica Láinez es fluida y culta, de sabor algo arcaico y preciosista; rehuye la palabra demasiado común, si…