Fantasía
Bécquer
Yo he asistido a una evocación que se hizo en mi espíritu casi carne y alma, en una antigua posesión jesuítica.…
Cuento de Navidad
Si se pregunta:—¿hay aquí penas?—de fijo que, echando los ojos sobre la muchedumbre, se responde:—ninguna. Aquello se antoja …
La aventura del estudiante alemán
Una noche borrascosa, durante la procelosa época de la Revolución francesa, a altas horas de la noche, un joven alemá…
La ciguapa
Por más que se haya dicho y se siga diciendo que la civilización del siglo en que vivimos no ha excluido cosa alguna de su ben…
Los rosales
Una reja separaba los jardines de dos casas de Sevilla, allá por el año 1630. El uno era muy grande y correspondía a un…
El tesoro del castillo
Aquella, noche de luna había sabido aprovecharla bien el tío Manolo, para reunir en su era a los vecinos a desperfollar el eno…
Los Ojos De La Lluvia
El cuento LOS OJOS DE LA LLUVIA es un relato que pretende ser un ensayo de realismo mágico, narrado en primera persona por la voz y l…
El Naufrago
un naufrago se despierta y nota que esta en una isla despues de muchas cosas que le pasan en la isla y averse molestado con dios se da cuent…
Blancanieves Y Los Siete Enanitos
Blancanieves era una chica muy guapa a la que su madrastra tenía mucha envidia. Esta madrastra intentó matarla varias veces, p…
La alfombra voladora
Enamorados caminaban sobre una alfombra de pétalos,
tan suave que una nube del mismo color
comparándola con esa alfombra
hubi…
El paraguas Jacinto
Guerreiro de Noste iba por el monte, cruzando la sierra que llaman Arneiro, cuando se encontró con un hombre que llevaba un paraguas…
Leyenda del Sombrerón
El sombrerón recorre los portales...
En aquel apartado rincón del mundo, tierra prometida a una Reina por un Navegante loco, l…
Fotografía espírita
Los espíritus tienen coqueterías de mujer; cosa que yo no hubiera creído si no me lo revelan ellos mismos, o mejor di…
El trasgo
El comedor de la venta de Aristondo, sitio en donde nos reuníamos después de cenar, tenía en el pueblo los honores de c…
El suplicio de la muerte
Arrullos de palomas, cánticos de pajarillos, música de flores, ya no halagáis como antes la vista y el oído; ya…
Las varitas de la virtud
A Federico Gamboa
Cuando niño, vivía yo en un caserón desgarbado, sólido y viejo, que era como la casa …
El oro
Una mañana que el sol surgía del abismo y se lanzaba al espacio, un vaivén de su carro flamígero lo hizo rozar…
Antonieta
Cuando nuestros primeros padres fueron expulsados del Paraíso después de haber cometido el primer pecado, el diablo, a quien e…
La perla
-Con fe y perseverancia, todo se alcanza.
Así decía un padre a sus hijos, hace de esto muchos años, tantos, que forman …
La mígala
La mígala(*) discurre libremente por la casa, pero mi capacidad de horror no disminuye.
El día en que Beatriz y yo entramos …