Fantasía
Las tres naranjas del amor
Había una vez un príncipe que no se reía nunca. Pero un día, una mujer se dijo:
-Yo haré reír a es…
Los hipocampos
Entre las blancas caricias de las espumas, surcando velozmente el mar de un verde tenue, oleoso, nadan en grupo deslumbrador los sedosos…
La nochebuena en el purgatorio
El poeta suicida, que me había guiado por los laberintos y recovecos de los círculos infernales, me sacó al fin de la c…
El príncipe del mar
A Francisco de Villaespesa
Aquel cuartito de Octavio era un caprichoso museo de exquisitos despojos femeniles. Allí se encontraban tr…
El pájaro emplumado
Erase una vez un maestro de brujos que tomó la figura de un
pobre hombre e iba ante las puertas de las casas pidiendo, y apre
saba…
Las queridas de humo
Vienen lejos aún. Vagamente escucho el hallalí de los caracoles y el ladrido de los perros. Es el conde Lascaro que va a la …
El hijo ingrato
Un día estaba un hombre sentado con su mujer a la puerta de su casa, y se hallaban comiendo con mucho gusto un pollo, el primero que …
Historia triste de siete besos
Me parece que fue hace algunos años, cuando un día llamó Dios al arcángel Gabriel y le dijo: Abre una de las ven…
El ideal
Y luego, una torre de marfil, una flor mística, una estrella a quien enamorar...Pasó, la vi como quien viera un alba, huyente,…
Leyenda de las tablillas que cantan
En las tejavanas de los templos de tiniebla y agua, alzados en zancos de pirámides, tejavanas de madera coloridas al final de escali…
Hans Christian Andersen
Allá lejos en el bosque había un pino: ¡qué pequeño y qué bonito era! Tenía un buen sitio do…
El perro que deseaba ser humano
En la casa de un rico mercader de la Ciudad de México, rodeado de comodidades y de toda clase de máquinas, vivía no hac…
El caballero del cisne
Estaba Ninín con sus papás en el Teatro real, viendo la representación de una ópera, y, como los artistas cantab…
Tomás y el desván
El “Desván” estaba totalmente en silencio, con ese silencio que se va haciendo pesado como si un manto de plomo pesara sobre tu cab…
Un Expreso Del Futuro
Un hombre que sueña con un tren que va de Boston a Liverpool.
Junio. La noche de San Juan
Poco antes de dar las doce el reloj del Ayuntamiento, las veinticuatro como decimos hoy, se hallaban reunidos casi todos los habitantes de A…
El beso
A Ismael de Arciniegas
Un día el viejo monarca de los gnomos me dijo:
–Pagado estás, oh poeta, del carmín que bulle en …
El guardagujas
El forastero llegó sin aliento a la estación desierta. Su gran valija, que nadie quiso cargar, le había fatigado en ex…
Leyenda del Tesoro del Lugar Florido
¡El Volcán despejado era la guerra!
Se iba apagando el día entre las piedras húmedas de la ciudad, a sorbos, co…
La historia según Pao Cheng
En un día de verano, hace más de tres mil quinientos años, el filósofo Pao Cheng se sentó a la orilla de …