Drama
El botones
Tipo lamentable de la sociedad moderna... A la puerta del hotel, en la antesala del club, en la redacción del periódico, en cu…
Un desafio
Probablemente, Jacob Shwarb no pensaba hacer nada malo. Quizá tan solo volar con dinamita el mundo entero. Pero sería un error…
Vida loca
Fermín había sido siempre de carácter raro. Se le veía en silencio vagar largas horas por el campo, solo y sin o…
Las islas nuevas
Al cuarto día, la neblina descuelga a lo largo de la pampa sus telones de algodón y silencia; sofoca y acorta el ruido de las …
Amnesia
Volvimos a nuestro rinconcito campestre, a nuestra quinta llena de árboles y flores, y en el momento en que el ama ponía a C…
El cuarto
Gran batahola aquel día, en el siempre pacífico y silencioso palacio episcopal de Arcayla. Entradas y salidas de presbí…
El suplicio de la muerte
Arrullos de palomas, cánticos de pajarillos, música de flores, ya no halagáis como antes la vista y el oído; ya…
En el insomnio
El hombre se acuesta temprano. No puede conciliar el sueño. Da vueltas, como es lógico, en la cama. Se enreda entre las s&aacu…
Eva
Él la perseguía a través de la biblioteca entre mesas, sillas y facistoles. Ella se escapaba hablando de los derechos …
La tercera orilla del río
Nuestro padre era hombre cumplidor, de orden, positivo; y así había sido desde muy joven, incluso desde niño, seg&uacu…
Antonieta
Cuando nuestros primeros padres fueron expulsados del Paraíso después de haber cometido el primer pecado, el diablo, a quien e…
Sentencia de vida
«Si te acusan de haber cometido una falta, huye tú, mujer aunque seas pura como el lirio, porque eres mujer y todos lo creer&…
En el tren
El duque del Pergamino, marqués de Numancia, conde de Peñasarriba, consejero de ferrocarriles de vía ancha y de v&iacut…
El árbol
A Nina Anguita, gran artista,
mágica amiga que supo dar vida y realidad
a mi árbol imaginado; dedico el
cuento que, sin saber…
Dos cenas
-Hoy es un día muy señalado y una noche en que no se debe cenar solo -dijo Rosálbez, el banquero, a su amigo el joven c…
El acomodador
Apenas había dejado la adolescencia me fui a vivir a una ciudad grande. Su centro —donde todo el mundo se movía apurado entre…
El artículo 438
Así, poco a poco, los dos amantes habían olvidado sus temores. Se habían acostumbrado a convivir, como si fuesen un ver…
El rey Baltasar
Don Baltasar Miajas llevaba de empleado en una oficina de Madrid más de veinte años; primero había tenido ocho mil re…
El suceso del día
Celso Ruiz, la prudencia misma, ¿cómo ha podido provocar al caballero Alberti, duelista célebre, tirador maravilloso q…
Mari Belcha
Cuando te quedas sola a la puerta del negro caserío con tu hermanillo en brazos, ¿en que piensas, Mari Belcha, al mirar los mo…