Drama
Vida nueva
Ángela entró: llegóse al espejo, dejó resbalar el rico abrigo de pieles; quedó en cuerpo, escotada, arreb…
La liberalidad
Pobre y miserable un día
llegó a los pies de Alejandro
el doctísimo Tebandro,
celebrado en la poes&ia…
La bronceada
El enfermo exhaló una queja tristísima, revolviéndose en su cama trabajosamente, y la esposa, que reposaba en un sof&aa…
Justino y sus mujeres
Antaño era peón, trabajaba el tajo, lo mismo en la era arreando las «cobras» en la trilla, que con la yunta en los…
Un silbido
El entusiasmo caldeaba el teatro. ¡Qué debut! ¡Qué Lohengrin! ¡Qué tiple aquella!
Sobre el rojo …
La venganza creadora
Sol y mar, pereza y calor. Los breves días de vacaciones transcurrían apaciblemente en Acapulco. Cuanto no era allí…
Los pecados sin perdón
El Padre Clarencio, de la Orden Seráfica, fue amigo mío después de su exclaustración. Cuando yo le conocí…
Patriotismo
El relato del escritor Yukio Mishima , se ambienta en el Japón de 1936. Un teniente del ejército imperial toma la decisi&oacut…
Las tres misas
¡Tilín!... ¡Tilín!... ¡Tilín!...
La misa de media noche comienza. En la capilla del castillo, que es …
El héroe
Acababa de llegar aquella mañana a la línea de fuego.
Tenía el aspecto cansado; la fisonomía, grave y tr…
Elegía
Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, provincia de Granada 1898-1936) fue un poeta, dramaturgo y prosista español, tambi&eac…
La locomotora
Al Lic. Don Joaquín D. Casasús
Entre la pradera por donde paseaban y el coqueto caserío, atrayente y risue&nt…
La muerte
Se llamaba... ¿cómo se llamaba?... A veces pierdo la memoria... Elena, sí; creo que se llamaba Elena. ¡Qué…
La navidad de la pastora
¿Conocéis sin duda el Angelus de Rosa Bonheur, esa viril pintora que quiso dejar en un cuadro, en uno solo acaso, algo de fem…
Tuteémonos
Muérome por llamar Juanilla a Juana,
que son de tierno amor afectos vivos,
m…
La ciudad
Un joven músico, mirando fijamente a la lejanía con sus ojos negros, decía en voz queda:
—La música que yo quisi…
La nariz
CAPÍTULO 3
En el mundo ocurren verdaderos disparates. A veces, sin la menor verosimilitud; súbitamente, la misma nariz que and…
El republicano y los Reyes Magos
Como su padre había sido también republicano y racionalista, le había puesto por nombre Sócrates. Él, a …
Un artista
En la "Hostería de la Manzana de Adán" tenían sus cuarteles unos cuantos literatos y desocupados que sol&iac…
La última molestia
Y aconteció que el carro fúnebre de tercera clase, con sus dos escuálidos caballejos, metióse entre los rieles …