Drama
En pos del ensueño
Releía las cartas esparcidas sobre la mesa como si deseara fortalecer su ánimo. Al fin, de un día a otro, iba a conoc…
Navidad
1
Sleptsov regresó del pueblo caminando a través de las nieves que lo empañaban todo y, al llegar a su mansión …
Cómo hago dramas
Escojo una pasión, tomo una idea,
un problema, un carácter... y lo infundo,
cual densa dinamita, en lo profundo
…
El hermano limosnero
Según habréis oído decir, Certaldo es una población del valle de Elsa, que depende del Estado de Toscana. Aunque…
Los ojos de Celina
En la tarde blanca de calor, los ojos de Celina me parecieron dos pozos de agua fresca. No me retiré de su lado, como si en medio d…
Comedimiento y astucia
A cuatro o cinco chiquillos
daba de comer su padre
cada día; y como eran
tantas porciones iguales,
un d&iacut…
El espejo de la muerte
¡La pobre! Era una languidez traidora que iba ganándole el cuerpo todo de día en día. Ni le que daban ganas para …
El genio de la especie
Doctor, doctor, soy feliz! El médico, de pie ante el lecho del enfermo, se llevó un dedo a la boca, en actitud de imponerle si…
El obstáculo
Por el sendero misterioso, recamado en sus bordes de exquisitas plantas en flor y alumbrado blandamente por los fulgores de la tarde, iba el…
Marichu
La noticia corrió de boca en boca. Marichu, la mujer del caserío Aitola, tenía una enfermedad rarísima, que se l…
La Muerte De Isolda
Sobre el fondo de la música de Warner (la obra de “Tristán e Isolda”) se desarrolla una historia de amor y de recuerdos.
Epitalamio
III
De pronto, Augusta se incorporó sobresaltada. Una mano en cuyos dedos blancos brillaban las sortijas, alzaba el cortinaje que …
La dama de Amboto
¿Conocéis, queridos lectores, las pintorescas Provincias Vascongadas? Y si tenéis esa dicha, ¿record&aac…
El vagabundo inapetente
II
¡Cuántas noches, mientras guiaba mis pasos por las desiertas calles de la ciudad, he pensado en ese vagabundo amigo m&iacut…
La chula de Amaniel
Juan Valdés tenía una novia de reja y plática nocturna en la Plaza de las Comendadoras... Una noche, al retirarse de su…
Las víctimas del trabajo
—¡Pepe!
La voz venía de la calle y era una voz fresca y alegre como una carcajada.
—¡Demontre, la Luisa!—gritó e…
El milagro
Damián y su mujer Casilda, él de cuarenta y cinco, y ella de algunos menos, tenían en el barrio fama de ricos, y sobre …
Sin respuesta
He aquí la relación que hizo el viudo -uno de los poquísimos inconsolables que se encuentran:
De Águeda Salas co…
El cóndor y el poeta
Diálogo
POETA
-Escucha, amigo Cóndor, mi exorcismo;
obedece a la voz del mago Mitre,
que ha convertido…
Culpar al prójimo de la falta propia
Sordo un hombre amaneció,
y viendo que nada oía
de cuanto hablaban, decía:
—¿ Qué diablos …