Drama
La cita
Con el sombrero en la cabeza, el abrigo puesto, un velo negro sobre la nariz, otro en el bolsillo con el cual cubriría el primero cua…
Las joyas
El señor Lantín la conoció en una reunión que hubo en casa del subjefe de su oficina, y el amor lo envolvi&oacut…
Las dos caretas
Era un Domingo de Carnaval; pero no de los anémicos de hoy, sino de los pletóricos de los buenos tiempos.
Carnaval plet&…
Ella
Cuando Ella murió después de largas semanas de agonía y morfina, de esperanzas, anuncios tristes desmentidos con viole…
El misterio inicial de mi vida
NUNCA lograré olvidar, ni aunque lo quisiera, lo que podría llamar con toda propiedad el horizonte terrestre de mi historia &…
Una madre
Al lado de la cuna de un niño estaba sentada su madre: no había necesidad sino de mirarla, para leer en su semblante que se h…
La Nochebuena del poeta
En un rincón hermoso
de Andalucía
hay un valle risueño...
¡Dios lo bendiga!&n…
Vocación
Román subía la escalera de casa de su novia con la alegre presteza habitual. Sus ágiles piernas de veintiséis a&…
La zarpa
Padre, las cosas que habrá oído en el confesionario y aquí en la sacristía... Usted es joven, es hombre.…
La pesca milagrosa
Pedro Maclas, el patrón de la Mariposa, la barca que se mecía más gallardamente en el trozo de mar que baña la…
El pesimista corregido
VII
Cierta tarde otoñal, tibia y serena, paseaba Juan por las umbrías alamedas del Retiro, no lejos de la glorieta del A…
El gemelo
La condesa de Noroña, al recibir y leer la apremiante esquela de invitación, hizo un movimiento de contrariedad. ¡Tanto …
Las sirenas
Cuando volvieron de la iglesia celebraron con una merienda espléndida el bautizo. La casa estaba llena de invitados; entraron todos e…
Es raro
II. De bohemio
—Pues verá usted. Hace diez años vivía yo en una buhardilla de la calle de Vaugirard, enfrente del jard&…
Las cerezas
Cierto día de fiesta del mes de junio, a los postres de una comida de aldea, de las que se prolongan y degeneran en sobremesas interm…
El espectro
Todas las noches, en el Grand Splendid de Santa Fe, Enid y yo asistimos a los estrenos cinematográficos. Ni borrascas ni noches de hi…
En la puerta del cielo
En esas regiones superiores, en esos espacios misteriosos que los ojos de la materia no alcanzan y que sólo puede fingirse la mirada…
Una velada
Varios objetos de importancia componen el ajuar del salón de la fonda. Sobre la pared blanca con su cal nueva, un retrato de Zumalac…
Día de reyes
I
Sentada en una silla, con un montón de ropa que coser al lado, mirando a menudo las despiadadas manecillas del reloj que con su v…
Un divorcio
Hacía un mes de su matrimonio... ¡Cuánto se quisieron de novios! ¡Qué deliciosa pareja formaban despu&eacut…