Miguel Sawa
La buena crianza
Han salido de Lugo diecisiete dementes, conducidos a la pena de reclusión perpetua en el manicomio de Valladolid. Ya en el tren, los …
La derrota
Estaban solos. Ella, Julia, sentada en una marquesita próxima a la chimenea, muy seria, muy pálida, con los ojos bajos,…
Cuento de carnaval
Caminaba con andar gallardo, mal envuelta en su dominó de raso blanco, sujetándose instintivamente la careta con ambas manos. …
Al día siguiente
Los dos despertaron al mismo tiempo, y al verse juntos se miraron sorprendidos, aun inconscientes por el sueño. Después juntar…
Fragilidad
—Te aseguro...
Entonces ella se puso en pie, dando por terminada la conversación, y tranquilamente, sin alterarse, con acento sereno…
El aniversario
Saltó de la cama, medio desnuda; la camisa desprendida de los hombros, el pelo suelto sobre la espalda, y escondiendo sus piec…
La viuda
Todos los meses iba por lo menos una vez a visitar la tumba de su esposo. Era el suyo un dolor plácido y tranquilo. Se había a…
Gloria
—Las campanas tocan a gloria. Chiquilla, también dentro de mi corazón están repicando fuerte. Sí; yo he vuelto a…
Nochebuena
—Sí, estoy muy triste. ¡Oh, no me deje usted solo, por Dios! Tengo necesidad de alguien que me acompañe. Sea usted mi …
Soliloquio
LA SEÑORA MARQUESA DE ***
—Oh, cuán frágil de memoria es usted, señora marquesa! He pasado toda la noche d…
Proyecto de carta
Encontré esta carta en un libro viejo que compré no recuerdo dónde.
Y como creo que la tal epístola merece ser …