Audiolibros LibriVox
¡Médicos, no!
Leído por Alba
Pedro Muñoz Seca
Cuando despertó el muy reverendo padre Gerundio, un alegre rayo de sol besaba el obscuro suelo de su estrecha celda. Sorprendido el b…
Sonnett 43, from sonnets from the Portuguese
Leído por Alba
Vicente Acosta
How do I love thee? Let me count the ways. I love thee to the depth and breadth and height My soul can reach, when feeling out o…
Hojas secas
Leído por Alba
Raymundo Morales de la Torre
Fue en la soledad mística de un jardín: el viejo jardín del Luxemburgo, poblado de leyenda y de sueños rom&aac…
Tiranías
Leído por Alba
Fabio Fiallo
A Froilán Turcios ¿Buena viejecita, buena viejecita, siempre triste y llorosa siempre, dime, dónde murió tu hijo…
El busto de mármol
Leído por Alba
Fabio Fiallo
A Jacinto López ¿Mis celos? No sé en verdad cuál era el fundamento de mis celos. Tristán, el delicado pin…
La condesita del castañar
Leído por Alba
Fabio Fiallo
A Don Ramón María del Valle Inclán La pequeña Susana, nueva doncella de la Condesita del Castañar, no pue…
Vendetta
Leído por Alba
Fabio Fiallo
A Manuel F. Cestero Y mientras yo con asombro le escuchaba, el poeta proseguía: Así transformado, e impregnadas del veneno de …
El último ramo
Leído por Alba
Fabio Fiallo
A Federico Uhrbach Era una tarde de carnaval. La amplia calle, las aceras, los portales y los balcones rebosaban de mujeres vistosamente ata…
La cicatriz
Leído por Alba
Fabio Fiallo
A Udón Pérez Se hablaba de amores. De repente Juan, aquel viejo lobo de mar que había naufragado seis veces y que narra…
El príncipe del mar
Leído por Alba
Fabio Fiallo
A Francisco de Villaespesa Aquel cuartito de Octavio era un caprichoso museo de exquisitos despojos femeniles. Allí se encontraban tr…
El rayito de sol
Leído por Alba
Fabio Fiallo
A Andrés Mata Oh Silfo, dulce Silfo de los sueños, no retengas hasta después del alba a mi amada en su blando lecho, ni…
Antonieta
Leído por Alba
Teodoro Baró
Cuando nuestros primeros padres fueron expulsados del Paraíso después de haber cometido el primer pecado, el diablo, a quien e…
Las castañas
Leído por Alba
Teodoro Baró
La familia de Juan Honrado estaba reunida alrededor del hogar donde se levantaba una hermosa llama y chisporroteaban, gimiendo antes al solt…
La conciencia
Leído por Alba
Teodoro Baró
En aquellos tiempos en que los guerreros iban completamente vestidos de hierro, vivía un hombre muy poderoso, pero muy malo, tanto qu…
El mosquito
Leído por Alba
Teodoro Baró
En un país donde nunca hacía frío ni jamás era excesivo el calor, siendo constante la primavera, reinaba un pr&i…
Las golondrinas
Leído por Alba
Teodoro Baró
Las golondrinas aparecieron en el horizonte, se fueron acercando y comenzaron a describir círculos por encima de la casa de Isidro. L…
La hiedra
Leído por Alba
Teodoro Baró
Rafaelito tenía un humor muy negro porque su padre le había castigado. Verdad es que el castigo no es cosa agradable y que pon…
La muñeca
Leído por Alba
Teodoro Baró
Enriqueta estaba loca de contento pues había llegado el instante, para ella tan deseado, de ir a la quinta de los Rosales, situada en…
Las cerezas
Leído por Alba
Teodoro Baró
Juanito tenía diez años; unos ojos grandes como manzanas y negros como moras y labios semejantes a su fruta favorita, las cere…
Los rosales
Leído por Alba
Teodoro Baró
Una reja separaba los jardines de dos casas de Sevilla, allá por el año 1630. El uno era muy grande y correspondía a un…