Audiolibros LibriVox

La deuda mutua

Leído por Alba


Ricardo Güiraldes



Don Regino Palacios y su mujer habían adoptado a los dos muchachos como cumpliendo una obligación impuesta por el destino. Al…

La donna è mobile

Leído por Alba


Ricardo Güiraldes



PRIMERA PARTE Era domingo, y lindo día; despejado, por añadidura. Deseos de divertirse y buena carne en vista. Con su…

El hombre que riñe con los gatos

Leído por Alba


Mark Twain



A falta de otra cosa, contamos una vez en nuestro periódico la aventura de un desgraciado que, según nuestro relato, para po…

De burguesa a cortesana

Leído por Alba


Leopoldo Alas, Clarín



Mi querida doña Encarnación: Ya sé que las de Pinto dijeron por ahí a los amigos, que las de Covachuelón…

El diablo en semana santa

Leído por Alba


Leopoldo Alas, Clarín



Como un león en su jaula, bostezaba el diablo en su trono; y he observado que todas las potestades, así en la tierra como en …

Boroña

Leído por Alba


Leopoldo Alas, Clarín



En la carretera de la costa; en el trayecto de Gijón a Avilés, casi a mitad de camino, entre ambas florecientes villas, se det…

El entierro de la sardina

Leído por Alba


Leopoldo Alas, Clarín



Rescoldo, o mejor, la Pola de Rescoldo, es una ciudad de muchos vecinos; está situada en la falda Norte de una sierra muy fría…

Manuscrito hallado en una botella

Leído por Alba


Edgar Allan Poe



Qui n'a plus qu'un moment à vivre N'a plus rien à dissimuler. Auinault - Atys Sobre mi país y mi fa…

El otro monasticón

Leído por Alba


Juan Montalvo



Como el suceso que voy a referir es verdadero en substancia, será misericordia ocultar los nombres, bien así de la ciudad dond…

Accidente ferroviario

Leído por Alba


Thomas Mann



Meñique (Cap.5)

Leído por Alba


José Martí



En el palacio estaban de gran fiesta, sin acordarse de Meñique, ni de que le debían el agua y la luz; cuando de repente oyero…

Tres héroes

Leído por Alba


José Martí



Cuentan que un viajero llegó un día a Caracas al anochecer, y sin sacudirse el polvo del camino, no preguntó dó…

El sermón de las tres horas

Leído por Alba


Pedro Muñoz Seca



— ¿Pedimos otra ronda, compare? —iCompare, que la vasté a cogé! —¿Pero es que se me nota que he bebió? …

Joselito el valiente

Leído por Alba


Pedro Muñoz Seca



Durante aquellos días de revolución, el Puerto de Santa María presentaba el aspecto de una ciudad deshabitada. Los pa…

Adán y Evans

Leído por Alba


Pedro Muñoz Seca



(Evans por un lateral con unas cuartillas en la mano.) Aquí me presento yo, señoras y señores y niños, s…

La suerte de Currillo

Leído por Alba


Pedro Muñoz Seca



Camino adelante y por la no bien cuidada carretera que conduce desde el Puerto de Santa María a Jerez de la Frontera, marchaban tra…

La pesca milagrosa

Leído por Alba


Pedro Muñoz Seca



Pedro Maclas, el patrón de la Mariposa, la barca que se mecía más gallardamente en el trozo de mar que baña la…

La muela de Currito

Leído por Alba


Pedro Muñoz Seca



El ayudante de D. Sebastián Pringuezuela, eminentísimo dentista de Recalamares, abrió la puerta del espacioso sal&oacut…

Trance apurado

Leído por Alba


Pedro Muñoz Seca



El tío Cachiporras, el hortelano más bruto de la villa de Chúpateesa, caminaba una tarde caballero en su burra, en dire…

Rafaelillo sin miedo

Leído por Alba


Pedro Muñoz Seca



Aconteció lo que voy a relatar allá por los años de Maricastaña, cuando la pintoresca sierra cordobesa era pat…

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