Audiolibros LibriVox

El ánima sola

Leído por Alba


Tomás Carrasquilla



  Ni una vez, ni una, se acusó a sí propio el licenciado de la tragedia del castillo. A raíz del pero, tembl&…

A la plata

Leído por Alba


Tomás Carrasquilla



Aquel enjambre humano debía presentar a vuelo de pájaro el aspecto de un basurero. Los sombreros mugrientos, los forros encarn…

La mata

Leído por Alba


Tomás Carrasquilla



Vivía sola, completamente sola, en un cuarto estrecho y sombrío de cabo de barrio. Sus nexos sociales no pasaban de la compra,…

Una hoja del cielo

Leído por Alba


Hans Christian Andersen



A gran altura, en el aire límpido, volaba un ángel que llevaba en la mano una flor del jardín del Paraíso, y al …

Los campeones de salto

Leído por Alba


Hans Christian Andersen



La pulga, el saltamontes y el huesecillo saltarín apostaron una vez quién saltaba más alto, e invitaron a cuantos quisi…

La familia feliz

Leído por Alba


Hans Christian Andersen



La hoja verde más grande de nuestra tierra es seguramente la del lampazo. Si te la pones delante de la barriga, parece todo un delant…

Los zapatos rojos

Leído por Alba


Hans Christian Andersen



Érase una vez una niña muy linda y delicada, pero tan pobre, que en verano andaba siempre descalza, y en invierno tenía…

Las habichuelas mágicas

Leído por Alba


Hans Christian Andersen



Periquín vivía con su madre, que era viuda, en una cabaña del bosque. Como con el tiempo fue empeorando la situaci&oacu…

La hucha

Leído por Alba


Hans Christian Andersen



El cuarto de los niños estaba lleno de juguetes. En lo más alto del armario estaba la hucha; era de arcilla y tenía fig…

El ángel

Leído por Alba


Hans Christian Andersen



Cada vez que muere un niño bueno, baja del cielo un ángel de Dios Nuestro Señor, toma en brazos el cuerpecito muerto y,…

La palabra

Leído por Alba


Pablo Neruda



... Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan... Me prosterno ante ellas…

El monje Teótimo

Leído por Alba


José Enrique Rodó



Acaso nunca ha habido anacoreta que viviese en tan desapacible retiro como Teótimo, monje penitente, en alturas más propi…

Peer Gynt

Leído por Alba


José Enrique Rodó



Este sentimiento de la vida que se acerca a su término, sin haber llegado a convertir, una vez, en cosa que dure, fuerzas que ya no…

Decir las cosas bien

Leído por Alba


José Enrique Rodó



Decir las cosas bien, tener en la pluma el don exquslto de la gracia y en el pensamiento la inmaculada linfa de luz donde se ba&nt…

Hylas

Leído por Alba


José Enrique Rodó



Hylas, efebo de la edad heroica, acompañaba a Hércules en la expedición de los Argonautas. Llegadas las naves frente a …

El meditador y el esclavo

Leído por Alba


José Enrique Rodó



... Pasó que, huésped en una casa de campo de Megara, un prófugo de Atenas, acusado de haber pretendido llevarse bajo…

Mi retablo de Navidad

Leído por Alba


José Enrique Rodó



I El niño Dios De toda la pintoresca variedad del Nacimiento vistoso, -con el divino Infante, la Madre doncella, el Esposo pl&aacu…

La inscripción del Faro de Alejandría

Leído por Alba


José Enrique Rodó



El primero y más grande de los Tolomeos se propuso levantar, en la isla que tiene a su frente Alejandría, alta y soberbia …

La respuesta de Leuconoe

Leído por Alba


José Enrique Rodó



Soñé una vez que volviendo el gran Trajano de una de sus gloriosas conquistas, pasó por no sé cuál d…

El hecho nimio y la invención

Leído por Alba


José Enrique Rodó



En el descubrimiento, en la invención, en el zarpazo con que aferra su presa la atención hipertrófica que, perenne en e…

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