Historias Cortas
En la puerta del Cielo
Sentado en el umbral de la puerta de la taberna, el tío Beseroles, de Alboraya, trazaba con su hoz rayas en el suelo, mirando de…
Las sirenas
Cuando volvieron de la iglesia celebraron con una merienda espléndida el bautizo. La casa estaba llena de invitados; entraron todos e…
El Retrato Oval
El retrato oval es un relato corto escrito por el escritor norteamericano Edgar Allan Poe. Se escribió en el año 1842 y su t&i…
La inolvidable
A Enrique Henríquez
Tic-tic. Tic-tic.
¿Quién osaba turbar con aquel ruido el sopor de la siesta?
No sería por c…
El automóvil de la muerte
A Enrique Díez-Canedo
Los campesinos estaban indignados, con esa indignación que atropella por todo, que no mide ya…
El Caballero Carmelo
Abraham Valdelomar es uno de los escritores peruanos mas destacados y dentro de sus obras destacan sus cuentos. En ellos se encierran experi…
El parásito del tren
Si dijo el amigo Pérez a todos sus contertulios de café; en este periódico acabo de leer la noticia de la muerte de un…
La Célebre Rana Saltarina
Este cuento de Mark Twain fue escrito 11 años antes de Tom Sawyer. Es una obra corta, divertida e interesante, que nos presenta un au…
El fin de algo
Antes, Horton Bay era un pueblo de madereros y leñadores. Ninguno de sus habitantes estaba libre del ruido de las grandes máqu…
La llave
La vieja es vieja y avara; el viejo es aún más viejo y más avaro. Pero ambos temen por igual a los ladrones. A cada ins…
La célebre rana saltarina del Distrito de Calaveras
Para cumplir el encargo de un amigo que me escribía desde el Este, fui a hacer una visita a ese simpático joven y viejo charla…
Diagnóstico de muerte
- No soy tan supersticioso como algunos de tus doctores de ciencia, como tú te complaces en decir - dijo Hawver, replicando una acusa…
Las moscas
Al rozar el monte, los hombres tumbaron el año anterior este árbol, cuyo tronco yace en toda su extensión aplastado co…
Los inmigrantes
El hombre y la mujer caminaban desde las cuatro de la mañana. El tiempo, descompuesto en asfixiante calma de tormenta, tornaba a&uac…
Palomas blancas y garzas morenas
-Mi prima Inés era rubia como una alemana. Fuimos criados juntos, desde muy niños, en casa de la buena abuelita que nos amaba …
La madre loca
Un día que visitaba yo un manicomio, el médico que me acompañaba me dijo:
- Le voy a enseñar una celda donde un…
El dúo de la tos
El gran hotel del Águila tiende su enorme sombra sobre las aguas dormidas de la dársena. Es un inmenso caseró…
Cuentos de amor
Conjunto de cuentos breves de la gran escritora e intelectual española: Doña Emilia Pardo Bazán, leídos por volu…
El cerdito
La señora estaba siempre vestida de negro y arrastraba sonriente el reumatismo del dormitorio a la sala. Otras habitaciones no hab&i…
El gato negro
Unos doscientos escalones tenía yo que subir para llegar a la primera plataforma de la torre. Las golondrinas que anidaban en el ver…