Historias Cortas
Cien años de sueño
Yo no sé si es por el estado de sobreexcitación, de hiperestesia en que vive la humanidad, en fuerza de esta terrible y perp…
Los Puritanos Y Otros Cuentos
Cuentos sobre sueños, pobreza, amor (o la falta de él), de un autor que también murió en la pobreza y el olvido.…
Licantropía
Me trepé al tren justo cuando arrancaba. Recorrí varios coches. ¡Repletos! ¿Qué pasaba ese día? &iq…
El monte de las ánimas
II
Los servidores acababan de levantar los manteles; la alta chimenea gótica del palacio de los condes de Alcudiel despedía u…
Mas Alla
Emilia Pardo Bazán fue una de las escritoras españolas más eminentes y prolificas del siglo XIX. Escribió m&aac…
La lotería del diablo
El diablo es vicioso, grandemente vicioso; y dentro de su impuro ser no hay vicio que no llegue a la plenitud. Porque de no ser así, …
Una rosa para Emily
El negro recibió a las damas en la puerta principal, con sus cuchicheos silbantes y sus miradas furtivas y curiosas, y luego desapa…
El viejo en el puente
Un viejo con gafas de montura de acero y la ropa cubierta de polvo estaba sentado a un lado de la carretera. Había un pontón q…
El tributo del éxito
Hastings Beauchamp Morley iba paseando lenta y apaciblemente por Union Square con una mirada de compasión dirigida a los cientos de p…
Vanka
Vanka Chukov, un muchacho de nueve años, a quien habían colocado hacía tres meses en casa del zapatero Alojin para que …
El alambre de púa
Durante quince días el alazán había buscado en vano la senda por donde su compañero se escapaba del potrero. El…
El rival
Tenía los ojos, más bien dicho las pupilas, cuadradas, la boca triangular, una sola ceja para los dos ojos, una desviaci&oacu…
Poquita cosa
Hace unos días invité a Yulia Vasilievna, la institutriz de mis hijos, a que pasara a mi despacho. Teníamos que ajustar…
Marcelo Brito
Este cuento expresa toda la carga extrema tremendista que Cela incorpora en sus narraciones, rebajada con rasgos de humor y ternura.
El cue…
No Oyes Ladrar Los Perros
Diles Que No Me Maten. Cuento número catorce del libro El Llano en Llamas. Colección de cuentos de ambiente rural escritos por…
El hombre muerto
El hombre y su machete acababan de limpiar la quinta calle del bananal. Faltábanles aún dos calles; pero como en éstas …
La flor de la salud
No lo dude usted -declaró el médico, afirmándose las gafas con el pulgar y el anular de la abierta mano izquierda. - He…
La calle de los mendigos
Extraigo un cigarrillo y lo llevo a los labios; acerco el encendedor y lo hago funcionar, pero no enciende. Me sorprende, porque hace poco…
El miserere
Hace algunos meses que visitando la célebre abadía de Fitero y ocupándome en revolver algunos volúmenes en su ab…
Cuentos ingenuos
Cuentos cortos del extremeño Felipe Trigo. Médico, militar y escritor de enorme éxito a finales del XIX y hoy desconoci…