Poesía
Querer
Querer, querer, querer,
esa fue mi corona:
Esa es.
Entre las fatalidades
que somos tú y yo, é…
La mano derecha y la izquierda
Aunque la gente se aturda,
Diré, sin citar la fecha,
Lo que la Mano Derecha
Le dijo un dia a la Zurda.
Y por si alg…
Tus cartas son un vino
A mi gran Josefina adorada
Tus cartas son un vino
que me trastorna y son
el único alimento para m…
El poeta pide a su amor que le escriba
Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,&n…
Ahora te quiero
Ahora te quiero,
como el mar quiere a su agua:
desde fuera, por arriba,
haciéndose sin parar
con ella torment…
El caballo de bronce
Niños, que de siete a once,
tarde y noche, alegremente,
jugáis en torno a la fuente
del gran caballo de bron…
Prometeo
Prometeo, es un poema escrito por Olegario Victor Aandrade y tiene como base la famosa historia contada por Hesíodo en la literatura …
Amor
Deja un instante que en tu seno ardiente
hallen mis besos el placer ansiado,
y escuche palpitar enamorado
tu joven coraz&o…
Volverán Las Oscuras Golondrinas
Podrá volver cualquier cosa en el mundo, pero aquellas que vieron y sintieron al amor... esas, no volverán.!
Juventud
Estancia soleada:
¿Adónde vas, mirada?
A estas paredes blancas,
clausura de esperanza.
Paredes, techo…
La última página de Darío
Sol del domingo... Rásgase como un largo velo de tiempo y he aquí que se oye un cántico de campanarios; sois vosot…
Coplas por la muerte de su padre
A la muerte del maestre de Santiago don Rodrigo Manrique, su padre
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
…
Noche blanca
No hay en nuestra casa más que un lecho, demasiado ancho para ti, un poco estrecho para nosotros dos. Es casto, blanco del todo, des…
La desesperación de la vieja
La viejecilla arrugada sentíase llena de regocijo al ver a la linda criatura festejada por todos, a quien todos querían agrada…
A un rico
¿Quién te ha dado tu hacienda o tu dinero?
O son fruto del trabajo honrado,
o el haber que tu padre te ha legado,
…
Hoja de otoño
Leve como una virgen de las que ilustran los márgenes de los viejos misales, pasas con la gravedad de tus treinta años, dejand…
El extranjero
"Dime, hombre enigmático, ¿a quién amas tú más? ¿A tu padre, a tu madre, a tu hermana, a tu h…
La oración del ateo
Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consue…
Pasión de poeta
Oye lo que sucedió
a un poeta con su ama:
Como dicen que se inflama
de un espíritu su pecho,
de cuyo a…
Cenizas
La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su ro…