Poesía
La creación
La mujer y el hombre soñaban que Dios los estaba soñando.
Dios los soñaba mientras cantaba y agitaba sus maracas, envue…
Tus cartas son un vino
A mi gran Josefina adorada
Tus cartas son un vino
que me trastorna y son
el único alimento para m…
Es verdad
¡Ay qué trabajo me cuesta
quererte como te quiero!
Por tu amor me duele el aire,
el coraz&oacu…
Abrojos
Este libro contiene poesías del autor que fueron de las primeras que escribió. Fueron publicadas en el año 1887 en Sant…
El poeta pide a su amor que le escriba
Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,&n…
Triunfo de sol
Todo se ve. Hasta el vello que cubre la corteza de los árboles. Las hojas transpareutau su tejido.
La línea lejana del ho…
Noche blanca
No hay en nuestra casa más que un lecho, demasiado ancho para ti, un poco estrecho para nosotros dos. Es casto, blanco del todo, des…
Si mis manos pudieran
(Libro de Poemas, 1921)
Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a b…
Galerías
Yo he visto mi alma en sueños...En el etéreo espaciodonde los mundos giran,un astro loco, un raudocometa con los rojoscabellos…
La Rosa Azul
Poema de Juan Ramón Jímenez, titulado "La rosa azul".
El sol, el poema
Barcos sobre el agua natal.
Agua negra, animal de olvido.
Agua lila, única vigilia.
El misterio soleado de las voces…
Árboles petrificados
Es de noche, estoy acostada y sola. Todo pesa sobre mí como un aire muerto; las cuatro paredes me caen encima como el silencio y la s…
Poema
Poema del nobel colombiano Gabriel García Márquez, titulado "Canción"
Cenizas
La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su ro…
Los Heraldos Negros
Los heraldos negros es el título de un libro de poemas escrito por el poeta peruano César Vallejo entre 1915 y 1918, y publica…
Nocturno a Rosario
I
¡Pues bien! yo necesito
decirte que te adoro
decirte que te quiero
con todo el corazón;
…
Pasión de poeta
Oye lo que sucedió
a un poeta con su ama:
Como dicen que se inflama
de un espíritu su pecho,
de cuyo a…
La gota de agua que no quería perder su "individualidad"
Por la noche, en el verano, a partir de las doce pueden regarse los tiestos.
Se supone que a las doce –y se supone mal– nadie pasar…
La desesperación de la vieja
La viejecilla arrugada sentíase llena de regocijo al ver a la linda criatura festejada por todos, a quien todos querían agrada…
Me dijo un alba de la primavera
Me dijo un alba de la primavera:—Yo florecí en tu corazòn sombríoha muchos años, caminante viejoque no cortas la…