Memorias
El remanso
La estancia El Remanso quedaba a cuatro horas de tren, en el oeste de Buenos Aires. Era un campo tan llano que el horizonte subía so…
El republicano y los Reyes Magos
Como su padre había sido también republicano y racionalista, le había puesto por nombre Sócrates. Él, a …
Con pasión
Hasta después de su pubertad, nadie advirtió la pasión que la dominaba: el deseo de inspirar compasión. Y ese d…
La muerte del recuerdo
Sentado cerca de la lumbre, perezosamente envuelto en su pelliza, el viejo senador contemplaba cómo caía la nieve en el jard&…
Otra oportunidad
Hoy es el primer día de colegio para Pablo y María.
Nerviosos, excitados, preparan un cuaderno, un lápiz, un bol&iacu…
En soledad
Iba enlutada y sola, por la banqueta de las casas consistoriales, y el grito del centinela resonaba en la noche con eco lúgubre, y lo…
Biografías breves
Nació en Santo Domingo el 3 de febrero de 1866. Cursó sus estudios primarios y secundarios en Santo Domingo e ingresó a…
El tío Quintín
IV
Estoy desolado. Ayer comprobé, sin la menor posibilidad de duda o error, la existencia del tío Quintín. Me siento co…
Memorias de cocina y bodega
DESCANSO XIII
Seguramente que la cocina es una de las cosas más características de nuestra tierra, junto con la arquitect…
Tus cartas son un vino
A mi gran Josefina adorada
Tus cartas son un vino
que me trastorna y son
el único alimento para m…
El cadiceño
Allá lejos, por el camino que blanquea entre los viñedos y maizales, veo aparecer, como caballeros con lanza en ristre, dos h…
Mi hogar
Allá, cabe la frontera,
teniendo el mar por espejo;
por techumbre la azulada
bóveda …
Los juguetes
Cuando mi madre estuvo grave, nosotros salimos de nuestro hogar. Mi abuela se llevó a mis hermanos más chicos y yo fui a la ca…
La luna nueva
Quiero hacerte un regalo, hijo mío, pues la vida nos arrastra a la deriva.
El destino nos separará, y nuestro amor será…
Aniversario
Y qué te voy a contar, Daniel… si ya sabés cómo es ella, yo tengo miedo, mucho miedo. Mejor dicho vos no sab…
A la espera
Era una Nochebuena más, como todas las Nochesbuenas de todos los años.
Había estado todo el día dando los…
El aventurero
Vivo en el Ande misterioso, rodeado de montañas en el día y de estrellas por la noche.
Yo fuí un buscador de aventuras,…
Cartas a mis muertos
MADRID 2 DE NOVIEMBRE DE 1 855.
¡Ay del que en una y otra sepultura
prendas del alma sumergirse vio,
y ansioso torn…
La carta
Yo espero, hace mucho tiempo, una carta que no llega.
Día a día, al venir de mi oficina, la busco sobre mi mesa.
Voluminos…
Justino y sus mujeres
Antaño era peón, trabajaba el tajo, lo mismo en la era arreando las «cobras» en la trilla, que con la yunta en los…