Fantasía
Ginesillo el tonto
El tren correo acababa de llegar a la estación de Santa Marina y de él se apeó, entre otras muchas personas, un viajero…
La aventura del albañil
Había en otro tiempo un pobre albañil en Granada, que guardaba los días de los santos y los festivos -incluyendo a San …
Mundos habitados
Mirando el último eclipse de la reina de la noche, que dirían los abuelos románticos, mientras la luna recobraba con le…
El talismán
La presente historia, aunque verídica, no puede leerse a la claridad del sol. Te lo advierto, lector, no vayas a llamarte a enga&ntil…
El pájaro verde
III
Una de estas lavanderas, que era, valiéndonos de cierta expresión a la moda, una pollita muy simpática, volv&i…
La sombra
Aquel rey Artasar, que, después de Suleimán o Salomón, fue el más poderoso y el más opulento del orbe; aq…
La pastora que se convirtió en Zarina
Una vez hubo un Zar que mandó decir que quien pudiese romper una piedra, de forma que saliese sangre, sería nombrado primer di…
El pacto
Don Benigno era un buen hombre, tan bondadoso, que si a los treinta años de edad le hubieran bautizado de nuevo, de nuevo se le hu…
De cómo repartió el diablo los males por el mundo
Voy a contarles, y no lo olviden, porque es
cosa que un cristiano debe tener bien presente, esta
historia que nosotros no olvidaremos jam&…
Las tres naranjas del amor
Había una vez un príncipe que no se reía nunca. Pero un día, una mujer se dijo:
-Yo haré reír a es…
Piel de oso
Un joven se alistó en el ejército y se portó con mucho valor, siendo siempre el primero en todas las batallas. Todo fue…
Piel de asno
Érase una vez un rey tan famoso, tan amado por su pueblo, tan respetado por todos sus vecinos, que de él podía decirse …
Los hipocampos
Entre las blancas caricias de las espumas, surcando velozmente el mar de un verde tenue, oleoso, nadan en grupo deslumbrador los sedosos…
El árbol osario
Después de un largo y pesado viaje, Vicent, el nuevo administrador, llegó al establecimiento colonial.
Los hombres al…
Talismán
¡Oh Fausto! Yo he sentido que se agita
en mi ser la tiniebla de tu hastío;
¿dónde est&aac…
La moneda del mundo
Érase un emperador (no siempre hemos de decir un rey) y tenía un solo hijo, bueno como el buen pan, candoroso como una doncell…
Un extraño relato de Navidad
El doctor Bonenfantes forzaba su memoria, murmurando:
¿Un recuerdo de Navidad?... ¿Un recuerdo de Navidad?...
Y, de pronto, ex…
Historia De Mariquita
Guadalupe Dueñas (Guadalajara, México, 1920-2002)
Fue becaria del Centro Mexicano de Escritores (1961-1962). Fue analista de…
La historia según Pao Cheng
En un día de verano, hace más de tres mil quinientos años, el filósofo Pao Cheng se sentó a la orilla de …
Leyenda de las tablillas que cantan
En las tejavanas de los templos de tiniebla y agua, alzados en zancos de pirámides, tejavanas de madera coloridas al final de escali…