Fantasía
El sillón de nieve
Por el camino de la montaña que llega a Megéve, en el mes de enero, en pleno invierno, avanzaba el automóvil, como sob…
El primer esclavo
Desprendióse aquel fragmento de la enorme masa del Sol, y rodó por lo Infinito hasta quedar prendido en la zona de la atracci…
Las hadas de Francia
-¡Levántese la acusada! -dijo el presidente.
Algo se movió en el horrible banquillo, y un ente informe, titubeante, se a…
El obstáculo
Por el sendero misterioso, recamado en sus bordes de exquisitas plantas en flor y alumbrado blandamente por los fulgores de la tarde, iba el…
Abuelita
Abuelita es muy vieja, tiene muchas arrugas y el pelo completamente blanco, pero sus ojos son como dos estrellas, y muestran una expresi&oac…
La trama de la vida
El visir Alí-ben-Hassán, primer ministro de Amgiad, el gran califa, se paseaba un día por los alrededores de Bagdad. D…
El país en que la lluvia era luminosa
Después de lentas jornadas a caballo por espacio de medio mes y por caminos desconocidos y veredas sesgas, llegamos al país de…
Viola Acherontia
Lo que deseaba aquel extraño jardinero, era crear la flor de la muerte. Sus tentativas remontaban a diez años, con éxit…
Las medias de los flamencos
Cierta vez las víboras dieron un gran baile. Invitaron a las ranas y los sapos, a los flamencos, y a los yacarés y los pescad…
El sombrero metamórfico
Los sombreros se usan para precaverse del sol o del frío. Los campesinos no pueden prescindir de ellos; los alpinistas, tampoco. No s…
La conciencia
En aquellos tiempos en que los guerreros iban completamente vestidos de hierro, vivía un hombre muy poderoso, pero muy malo, tanto qu…
Los bebedores de sangre
Chiquitos:
¿Han puesto ustedes el oído contra el lomo de un gato cuando runrunea? Háganlo con Tutanka…
La historia de un picaflor
… Ah!, si, mi amable señorita. Tal como usted lo oye: tras un jarrón de paulonias y a eso de ponerse el sol. Garlaban como ni&…
El gato negro
Unos doscientos escalones tenía yo que subir para llegar a la primera plataforma de la torre. Las golondrinas que anidaban en el ver…
El paisajista
Un pintor de mucho talento fue enviado por el emperador a una provincia lejana y desconocida, recién conquistada, con la misió…
Egle, la reina de las áspides
Hace muchísimos años, tantos que ya ni se recuerdan, vivía un matrimonio de ancianos. Tenían doce hijos y tres h…
D. Dimas de la Tijereta
Cuento de viejas que trata de cómo un escribano le ganó un pleito al diablo
I
Érase que se era y el mal qu…
Nuestro Señor y el ganado del diablo
Dios Nuestro Señor había creado todos los animales y elegido a los lobos para que le sirvieran de perros; sólo que se h…
El ciervo escondido
Un leñador de Cheng se encontró en el campo con un ciervo asustado y lo mató. Para evitar que otros lo descubrieran, lo…
El príncipe bondadoso
¿Por qué no nos cuentas alguna fábula, abuelita?
—Ya os conté todas las que sabÍa, hijos míos. …