Ficción infantil y juvenil
El príncipe bondadoso
¿Por qué no nos cuentas alguna fábula, abuelita?
—Ya os conté todas las que sabÍa, hijos míos. …
Abril. El campo de Daniel
Aquel día, 24 de abril del año de gracia de 1896, volvió a su pueblo de Castilla la Vieja, después de muchos a&…
El burro y el perro
Un perrito faldero con su dueña jugaba,
con su lengua y hocico las manos le besaba,
ladrando y con la cola, a su modo hal…
El burro y la flauta
Tirada en el campo estaba desde hacía tiempo una Flauta que ya nadie tocaba, hasta que un día un Burro que paseaba por ah&iacu…
La primavera
Todos los años, a poco de empezar la primavera, hacía su primera visita al pueblo que le vio nacer y en el que tenía h…
Ginesillo el tonto
El tren correo acababa de llegar a la estación de Santa Marina y de él se apeó, entre otras muchas personas, un viajero…
Los ducados caídos del cielo
Érase una vez una niña que había perdido a su padre y a su madre, y se quedó tan pobre, que no tenía ni u…
La última página de Darío
Sol del domingo... Rásgase como un largo velo de tiempo y he aquí que se oye un cántico de campanarios; sois vosot…
La oca de oro
Un hombre tenía tres hijos, al tercero de los cuales llamaban «El zoquete», que era menospreciado y blanco de las burlas …
Las bodas celestiales
Un pobre mozo campesino oyó un día en la iglesia predicar al señor cura:
- Quien quiera ir al cielo, debe seguir…
De cómo el Tío Conejo salió de un apuro
Pues ahora verán: yo no estoy bien en qué fue lo que le hizo tío Conejo a tío Tigre, el caso es que lo dej&oacut…
El pájaro Dulce Encanto
Había una vez un rey ciego, como el de "La Flor del Olivar", quien también tenía tres hijos. Muchos mé…
La hormiguita
Había vez y vez una hormiguita tan primorosa, tan concertada, tan hacendosa, que era un encanto. Un día que estaba barriendo l…
La princesa y el guisante
Érase una vez un príncipe que quería casarse con una princesa, pero tenía que ser una verdadera princesa. Viaj&o…
Las cerezas del rey
Había una vez un rey que tenía un reino tan grande que apenas lo conocía.
Un día, el rey salió de viaje …
La Liebre Y La Tortuga
La veloz liebre y la lenta tortuga compiten en una dispareja carrera.
La boda divina
Una vez un pobre muchacho campesino oyó decir al párroco
en la iglesia:
— El que quiera llegar al cielo tiene que ir siemp…
El pájaro verde
III
Una de estas lavanderas, que era, valiéndonos de cierta expresión a la moda, una pollita muy simpática, volv&i…
La vara de avellano
Una tarde el Niño Jesús se metió en la cuna y se durmió. Entonces se acercó su madre, lo contempló…
Historia triste de siete besos
Me parece que fue hace algunos años, cuando un día llamó Dios al arcángel Gabriel y le dijo: Abre una de las ven…