Cuentos y Leyendas Populares
Las tres preguntas
Un Coronel vivía en un pueblo y en su casa tenía un rótulo que decía: «Vivo tranquilo”. Esto era en tiempo…
La bellaza de la vida
En tiempos remotos vivía en Georgia una noble y prudente mujer, la reina Magdana, que gobernaba con justicia su rico y verde pa&iacut…
El labrador que había cambiado las lindes
Un labrador, cerca de Astigarraga, poseía un caserío y muchas tierras que le daban buen dinero. Era un hombre trabajador aunqu…
Juan Bobo
Había un muchacho al que llamaban Juan Bobo. Como no le gustaba que le llamaran Juan Bobo, un día mató un buey para inv…
Cruzando el río
Un anciano maestro zen y dos discípulos andaban en paz y silencio por un largo camino. Hacia el mediodía llegaron a un r&iacu…
El agua amarilla
Un rey que había llegado a ser rey siendo aún muy joven, andaba enamorado de la hija de uno de los guardas que cuidaban de las…
El hombre del saco
Había un matrimonio que tenía tres hijas y como las tres eran buenas y trabajadoras les regalaron un anillo de oro a cada una …
El príncipe Tomás
Había un rey que tenía un hijo con catorce años recién cumplidos y ambos tenían la costumbre de ir cada t…
La leyenda de la morera
Cuéntase que en la época lejana de la dinastía Shang, quince siglos antes de la Era cristiana, vivía en ias tie…
El espejo de Matsuyama
En Matsuyama, lugar remoto de la provincia japonesa de Echigo, vivía un matrimonio de jóvenes campesinos que tenían a s…
Dos pesadillas
—Buenos días, papá.
—Has dormido bien, hijo mío?
—Sí, pero tuve dos sueños extraordinarios. He aqu&iacu…
La muerte de un hijo
Desarata declara que la pérdida que sufre es un castigo
(Del Ramayana)
Un día, cuando ias lluvias refrescaron la tierra e hic…
El cantero
Había una vez en el Japón un pobre hombre, simple obrero en las canteras. Su tarea era ruda, ganaba poco y no estaba content…
El tesoro perdido
El sol poniente se hundía en los picos helados de las montañas y éstos se tornaban rojos como ascuas. En las azoteas de…
Máximas y Aforismos de Confucio
De la moral provienen dos cosas esenciales: la cultura de la naturaleza inteligente y la duración de los pueblos.
Es preciso que el …
Los ladrones arrepentidos
Había una vez un ermitaño que vivía en soledad en una ermita perdida en el monte y que se alimentaba de lo que buenamen…
La fuente de la juventud
Había una vez un viejo carbonero que vivía con su esposa, que era también viejísima. El viejo se llamaba Yoshib…
El chivito
Esta era una viejecita que tenía un pequeño huerto. Allí cuidaba lechugas, coles y cebollas. Un día entró…
Los viejecitos de la cueva
Iban unos caminantes por un camino cuando se echó a llover cada vez más fuerte; apretaron el paso y empezaron a mirar a un lad…
El trébol de cuatro hojas
Amalia era una niña mimada por su padre, que vivía en las lejanas regiones de la Patagonia, en donde su familia era poseedora…